Objetivo: Este artículo amplía la revisión de los tratamientos psicosociales para adolescentes con conductas disruptivas, publicada anteriormente por esta revista. Esa revisión anterior se centró en los estudios de tratamiento de la conducta disruptiva publicados entre 1966 y 2014; el documento actual actualiza la base de evidencia incorporando los estudios de tratamiento de la conducta disruptiva publicados entre 2014 y 2021. Método: Un proceso de búsqueda bibliográfica y cribado identificó 63 nuevos estudios para su inclusión en esta revisión actualizada. Los 63 estudios nuevos se combinaron con 86 estudios de la revisión anterior y se evaluaron utilizando los criterios de nivel de apoyo de la Journal of Clinical Child and Adolescent Psychology, que clasifican los estudios como bien establecidos, probablemente eficaces, posiblemente eficaces, experimentales o de eficacia cuestionable en función de las pruebas. Resultados: En total, se identificaron 3 tratamientos bien establecidos, 7 probablemente eficaces y 10 posiblemente eficaces para adolescentes con conductas disruptivas. Además, 52 tratamientos se clasificaron como experimentales y se determinó que 22 tratamientos tenían una eficacia cuestionable. Conclusiones: Sigue habiendo una gran cantidad de literatura que construye la base de evidencia para los tratamientos de la conducta disruptiva en adolescentes. Salvo algunas excepciones, los tratamientos incluidos en los tres niveles de evidencia más elevados utilizaron más de un enfoque teórico, lo que aumentó la capacidad de cada tratamiento para dirigirse a la conducta disruptiva desde múltiples ángulos. Entre los principales avances se incluye la amplia representación de diversos grupos demográficos, países de origen, entornos de tratamiento y tipos de proveedores en este corpus de investigación. A pesar de estos avances, se necesita más investigación para abordar las principales lagunas en este campo, incluida la necesidad de más estudios sobre tratamientos adaptados a los adolescentes con conductas disruptivas que todavía no están implicados en el sistema de justicia juvenil.
